Un suelo puede parecer resistente y, sin embargo, deteriorarse poco a poco por utilizar un producto inadecuado, una máquina mal configurada o un método de limpieza que no corresponde al tipo de superficie.
En hoteles, restaurantes, comercios, comunidades e instalaciones profesionales, el pavimento soporta cada día un tránsito intenso. Durante los meses de verano, además, entran en juego factores como arena, polvo, humedad, restos de crema solar, grasas y un mayor movimiento de personas.
El problema es que no todos los suelos se pueden limpiar de la misma manera.
Estos son algunos de los errores más habituales que encontramos en la limpieza profesional y que pueden terminar afectando al aspecto y a la vida útil de los pavimentos.
1. Utilizar el mismo producto para todos los suelos
Es probablemente uno de los errores más frecuentes.
Gres porcelánico, mármol, piedra natural, cemento, terrazo, terracota o pavimentos vinílicos tienen características diferentes y, por tanto, necesitan tratamientos diferentes.
Un producto que funciona perfectamente sobre una superficie puede ser demasiado agresivo para otra.
Antes de elegir un producto químico hay que identificar correctamente:
- El material del pavimento.
- Si está tratado o sin tratar.
- El tipo de suciedad.
- El nivel de porosidad.
- El acabado que queremos conservar.
Primero debemos identificar el suelo y después decidir cómo limpiarlo, nunca al revés.
2. Pensar que más producto significa más limpieza
Añadir más detergente del recomendado no suele mejorar el resultado.
De hecho, una sobredosificación puede dejar residuos sobre el pavimento que terminan provocando exactamente el efecto contrario: el suelo se ensucia antes.
Cuando quedan restos de producto sobre la superficie, estos pueden favorecer la adherencia del polvo y la suciedad.
Por eso es fundamental respetar las dosificaciones indicadas y utilizar sistemas que permitan controlar correctamente la cantidad de producto empleada.
En limpieza profesional, más químico no significa necesariamente más limpieza.
3. No retirar la arena antes de fregar
Este punto es especialmente importante en Mallorca durante el verano.
La arena que entra desde playas, terrazas y zonas exteriores puede actuar como un abrasivo sobre determinados pavimentos.
Si fregamos directamente sin realizar una correcta retirada previa de partículas sólidas, podemos arrastrarlas por toda la superficie.
En instalaciones con mucho tránsito, realizar un buen barrido o aspirado previo puede ser fundamental para proteger el pavimento y mejorar posteriormente el resultado del fregado.
4. Utilizar un pad o cepillo demasiado agresivo
No solamente importa la máquina que utilizamos.
El cepillo, disco o pad instalado también determina el resultado.
Seleccionar un accesorio demasiado agresivo puede alterar determinados acabados, mientras que utilizar uno demasiado suave puede obligarnos a realizar varias pasadas para conseguir el resultado esperado.
La elección debe hacerse según:
- Tipo de pavimento.
- Nivel de suciedad.
- Tratamiento existente.
- Objetivo de la limpieza: mantenimiento, limpieza profunda, decapado o restauración.
Una misma máquina puede ofrecer resultados completamente diferentes simplemente cambiando el accesorio utilizado.
5. Confundir limpiar con restaurar
Hay ocasiones en las que el problema no es la suciedad.
Un pavimento puede presentar manchas profundas, desgaste, restos de tratamientos anteriores, pérdida de acabado o suciedad incrustada que no desaparece mediante una limpieza convencional.
Insistir con productos cada vez más agresivos puede terminar dañando la superficie.
En estos casos es importante determinar si necesitamos una limpieza de mantenimiento, una limpieza profunda o una restauración del pavimento.
Realizar previamente una pequeña prueba en una zona poco visible también permite comprobar el resultado antes de trabajar sobre toda la superficie.
6. Dejar que la suciedad se acumule demasiado tiempo
Una correcta frecuencia de mantenimiento puede evitar limpiezas profundas mucho más costosas.
Suciedad, grasa, arena o restos orgánicos resultan normalmente más sencillos de eliminar cuando existe un protocolo periódico.
Cuando dejamos que se acumulen durante semanas o meses, puede ser necesario aumentar posteriormente el tiempo de trabajo, la acción mecánica o la utilización de productos específicos.
Por eso, un buen plan de limpieza no consiste únicamente en decidir cómo limpiar, sino también cuándo hacerlo.
7. Comprar una máquina sin analizar primero el pavimento
Elegir una fregadora, barredora o máquina especializada únicamente por potencia, tamaño o precio puede ser un error.
Antes de seleccionar maquinaria profesional conviene estudiar:
- Los metros cuadrados que hay que limpiar.
- El tipo de pavimento.
- La suciedad habitual.
- La frecuencia de limpieza.
- Los obstáculos y dimensiones de la instalación.
- Si existen zonas interiores y exteriores.
- El tiempo disponible para realizar el trabajo.
La máquina adecuada no es necesariamente la más grande ni la más potente.
Es la que permite obtener el resultado necesario con el menor tiempo y esfuerzo posible sin perjudicar la superficie.
Cada pavimento necesita su propia solución
Una buena limpieza profesional no consiste simplemente en aplicar agua, producto químico y acción mecánica.
Consiste en encontrar el equilibrio correcto entre superficie, suciedad, producto, maquinaria, accesorios, dosificación y frecuencia.
Una elección equivocada puede provocar resultados deficientes e incluso reducir la vida útil de un pavimento. Una elección correcta, en cambio, permite mantenerlo en mejores condiciones durante mucho más tiempo.
¿No sabes qué tratamiento necesita tu suelo?
En 7 DISTRIBUCIONS asesoramos a hoteles, restaurantes, empresas de limpieza, comercios, industria y profesionales para encontrar el sistema más adecuado según cada tipo de superficie.
Antes de recomendar una solución, analizamos las necesidades reales de limpieza y buscamos la combinación adecuada de maquinaria, accesorios y productos.
Si tienes un pavimento difícil de limpiar, manchas que vuelven a aparecer o simplemente quieres saber si estás utilizando el procedimiento correcto, consúltanos.
